El periódo de lactancia puede verse afectado por el estrés materno o fetal

  •  Así como recibir orientación adicional sobre la lactancia durante la primera semana de vida de su bebé
Estudios en animales han revelado que ciertos estímulos estresantes pueden alterar la lactancia, provocando que disminuya la cantidad de leche producida por la madre. Sin embargo, al día de hoy existe información limitada sobre sus efectos en seres humanos, lo que constituye un punto de análisis para la comunidad médica y científica. De acuerdo con investigaciones recientes, el parto por cesárea es otro factor relacionado con la disminución en las tasas de lactancia materna exclusiva en diversos periodos posteriores al nacimiento, en comparación con el parto natural.
El Dr. Edgar Vásquez Garibay, Director del Instituto de Nutrición Humana de la Universidad de Guadalajara, señaló que diversas investigaciones experimentales en mujeres que amamantan han demostrado que el estrés agudo físico y mental puede afectar el reflejo de eyección de la leche mediante la reducción de la liberación de oxitocina durante la alimentación. “Aunque se ha visto esta afectación en mamás que han tenido bebés por parto natural, la frecuencia parece ser mayor en aquellas mujeres que tienen bebés mediante cesárea”, destacó.
La explicación podría estar relacionada con el hecho de que el estrés materno y fetal durante el parto (por ejemplo, cirugías de cesárea de urgencia o de larga duración del trabajo en los partos vaginales), retrasarían el inicio de la lactancia.
El Dr. Alberto Orozco, Jefe del Departamento de Neonatología del Hospital Ángeles del Pedregal, agregó que las mamás que experimentan demasiado estrés durante y después del parto, deben recibir orientación adicional sobre la lactancia materna durante las primeras dos semanas después del nacimiento. “Existen numerosos factores potencialmente asociados con el proceso de secreción de la leche materna -también conocido como lactogénesis-, en los seres humanos. En el caso de las mamás, los factores que influyen en la lactancia son la edad, tipo de parto, índice de masa corporal, tabaquismo, anormalidades en el pecho o en el pezón, implantes mamarios, enfermedades, ansiedad y estrés. También hay factores de comportamiento que son igualmente importantes. Entre estos se encuentran el apoyo familiar y social, la motivación para amamantar y la experiencia de la lactancia materna. Es importante reconocer que las características del bebé también juegan un papel en el establecimiento de la lactancia”, explicó.
Por su parte, el Dr. Raúl Garza Bulnes, Pediatra Neonatólogo adscrito al Hospital Christus Muguerza Conchita de Monterrey, destacó que existen, por lo menos, dos posibles mecanismos que pueden servir de hipótesis sobre la relación entre el estrés y lactogénesis. “En primer lugar, el estrés materno parece interferir con la liberación de oxitocina, la hormona que es responsable del reflejo de eyección de la leche. Si el reflejo de eyección de la leche se ve afectada a menudo, como resultado de la eliminación incompleta de la leche del pecho, conducirá finalmente a la baja producción de leche. Es probable que el estrés materno afecte las concentraciones de otras hormonas que intervienen en la lactancia, como la prolactina, pero existe poca evidencia al respecto. En segundo lugar, un recién nacido puede ser afectado por el estrés durante el parto y puede presentar debilidad o sueño, que pueden dificultar su capacidad de succionar de manera efectiva en el pecho”, detalló.
La evidencia médica revela que, en primer lugar, el estrés agudo físico y mental puede afectar el reflejo de eyección de la leche, al alterar la liberación de oxitocina durante la alimentación; si esto ocurre repetidamente, podría reducir la producción de leche debido al vaciado incompleto del pecho en cada toma. En segundo término, tanto el estrés materno como el fetal durante el parto, ya sea por vía natural o por cesárea, se asocia con deterioro de la lactogénesis. En tercer lugar, el estrés emocional generado después del parto puede afectar la lactogénesis. Las madres que experimentan un estrés evidente requieren de una orientación clara y precisa sobre lactancia materna durante las primeras dos semanas después del nacimiento. Con esa orientación, aun aquellas madres con sus bebés, que hayan sido sometidos al estrés de una cesárea de urgencia o un trabajo de parto prolongado pueden desarrollar con éxito el establecimiento de la lactancia materna exclusiva.
El Dr. Edgar Vásquez Garibay señaló que es recomendable que las mamás o futuras mamás de bebés por cesárea, pongan atención a la alimentación del recién nacido para detectar si existen dificultades para amamantar al bebé, si el pequeño no se pega fácilmente al pecho materno o si la cantidad de leche materna parece insuficiente. En cualquiera de estos casos, es conveniente solicitar orientación con el especialista para determinar la mejor alternativa para brindar una correcta nutrición al recién nacido. “Sabemos que los niños nacidos por cesárea presentan ciertas limitantes en cuanto a la colonización del tracto digestivo y el establecimiento de la flora intestinal, elemento fundamental para activar y reforzar las defensas naturales de los lactantes. En todo caso, es importante que las madres logren amamantar a sus bebés o pregunten por aquellas opciones con probióticos, que ayudan a mantener y fortalecer el sistema inmune de los pequeños. Prueba de ello son los cultivos bífidos o bífido bacterias, entre los cuales se encuentra la Bifidobacterium lactis o Bifidobacterium longum, probiótico naturalmente presente en la leche humana, que contribuye al aumento de las concentraciones de acetato y lactosa en 42 y 38%, respectivamente, así como de IgA secretora, que son algunos elementos con propiedades anti-infecciosas, que impiden la adhesión de microorganismos patógenos en los intestinos”, concluyó.

Acerca Redacción

También te puede interesar

La influenza sigue siendo una preocupación de salud pública en México

LaSalud.mx.- La influenza sigue siendo una preocupación de salud pública en México. De acuerdo con …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *