El dolor de espalda normalmente mejora con el tiempo

El %u201CInforme especial sobre el dolor de espalda%u201D realizado por %u201CMayo Clinic Women%u2019s HealthSource%u201D, trata sobre las causas comunes para el dolor de espalda, las varias alternativas de tratamiento (conservadoras y complementarias), así como las tácticas para prevenir el dolor.


Entre los puntos principales están:


Causas: Las lesiones y los problemas con los discos son las dos causas comunes para el dolor de espalda, aunque podría ser difícil puntualizar la razón exacta y hasta es posible que nunca se la conozca.  Obtener imágenes médicas podría no requerirse, ni recomendarse, porque desconocer la causa exacta no cambia el tratamiento inicial.


Analgésicos: Los medicamentos de venta libre puede servir para aliviar el dolor agudo.  Entre las alternativas están el acetaminofén (Tylenol y demás), aspirina, ibuprofeno (Advil, Motrin y demás) y el naproxeno (Aleve).  Muchos pacientes no necesitarán, ni se beneficiarán de medicamentos más fuertes.  Cuando se receta analgésicos al paciente, normalmente son para usar durante un período corto.


Otras alternativas de tratamiento: Aplicar hielo o calor puede aliviar el dolor.  El ejercicio y la fisioterapia son componentes importantes en la mayoría de planes de tratamiento para el dolor de espalda.  Los médicos normalmente aconsejan a los pacientes que no hagan reposo en cama durante más de uno o dos días, como máximo, porque el movimiento es capaz disminuir la rigidez, aliviar el dolor y permitir a los pacientes retomar sus actividades normales más rápidamente que el reposo.


Terapias complementarias: Estas terapias pueden ayudar a disminuir y controlar el dolor si se las combina con tratamientos tradicionales.  Entre las muchas alternativas están la manipulación de la columna, realizada por un quiropráctico o fisioterapeuta, la acupuntura y la bioretroalimentación en la que el paciente aprende técnicas de relajación para lidiar mejor con el dolor.


Cirugía: La cirugía normalmente se considera sólo cuando se ha intentado con otros tratamientos durante seis meses o un año y el dolor continúa siendo fuerte e incesante.  La recuperación de la cirugía puede llevar desde semanas hasta meses.


Prevención: El estilo de vida de una persona puede ayudarle a disminuir el riesgo de sufrir lesiones en la espalda o evitarle agravar alguna.  Hacer ejercicio regularmente, mantener buena postura, levantar objetos empleando técnicas seguras y mantener un peso sano pueden disminuir el riesgo de sufrir lesiones en la espalda.  Además, no fumar también es provechoso porque el tabaquismo hace que la columna envejezca más rápido, aumentando así el riesgo de problemas con la espalda.

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