Conociendo al cáncer colorrectal

México D. F., 31 de Marzo (Redacción LaSalud.com.mx).- El cáncer colorrectal es un término que se usa para referirse al cáncer que se desarrolla en el colon o el recto. Esta enfermedad hace que las células normales de las paredes del colon o del recto comiencen a cambiar y crezcan de manera descontrolada. Por lo general, estos cambios tardan años en darse, sin embargo, en casos de origen hereditario pueden producirse en meses.

En un principio, el crecimiento de las células se muestra como un pólipo benigno, que si no es tratado o extirpado, con el paso del tiempo pueden convertirse en un tumor canceroso.

El colon y el recto forman el intestino grueso, cuyo papel es crucial en el proceso digestivo. Los primeros 150 a 180 centímetros del intestino grueso corresponden al colon y los últimos 15 centímetros al recto, que termina en el ano. El cáncer que comienza en el colon se denomina cáncer de colon y el cáncer que comienza en el recto se denomina cáncer de recto.

El colon se divide en cuatro secciones. El colon ascendente es la porción del colon que se extiende desde una bolsa denominada ciego (el comienzo del intestino grueso donde se vacía el intestino delgado), a la derecha del abdomen, adyacente al apéndice. El colon transverso cruza por la parte superior del abdomen. El colon descendente lleva los excrementos hacia abajo, a la izquierda. Finalmente, el colon sigmoide, ubicado en la parte final, conduce los excrementos unos centímetros más abajo hacia el recto.

En la mayoría de los casos, el cáncer colorrectal comienza con pólipos, que son crecimientos no cancerosos que se pueden desarrollar en la pared interna del colon y el recto, a medida que las personas envejecen. Existen diversas formas de pólipos, pero sólo los pólipos adenomatosos, o adenomas, pueden convertirse en cancerosos. Por ello, una forma de prevenir el cáncer colorrectal es detectar y extirpar los pólipos antes de que se conviertan en cancerosos.

Por lo general, tanto en el cáncer de colon como de recto los tumores cancerosos se denominan adenocarcinomas, es decir, un cáncer de las células que recubren el tejido interno del colon y recto. Otros tipos de tumores, como carcinoides, estromales gastrointestinales y linfomas, son mucho menos frecuentes, pero también pueden comenzar en el colon o recto.

Factores de riesgo

La causa exacta del cáncer colorrectal se desconoce, pero lo que sí se sabe es que hay ciertos factores de riesgo que favorecen su desarrollo. Entre dichos factores pueden contarse los siguientes:

• La edad. Casi nueve de cada 10 personas que tienen cáncer colorrectal son mayores de 50 años
• Antecedentes de pólipos, especialmente si son grandes o de número elevado
• Antecedentes de enfermedad inflamatoria intestinal, como la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn, que inflaman al colon por un largo período
• Antecedentes familiares de cáncer colorrectal, especialmente si el familiar desarrolló el cáncer antes de los 60 años
• Una dieta alta en grasa de origen animal, carne roja y carnes procesadas
• Sedentarismo, sobrepeso, diabetes, alcoholismo y tabaquismo

Detección

Los exámenes de detección encontrar cánceres colorrectales en etapa temprana y mejorar en gran medida las probabilidades de éxito con el tratamiento. Las pruebas más comunes para detectar la enfermedad son:

Prueba de sangre oculta en las heces fecales: cuando los pólipos o los cánceres comienzan a formarse, puede haber cantidades muy pequeñas de sangre en las heces fecales. Los resultados deben comprobarse con una colonoscopía.

Sigmoidoscopia flexible: un sigmoidoscopio es un tubo delgado con una fuente de luz. A través del recto, este tubo se coloca en la parte inferior del colon lo que permite al médico determinar la posible presencia de un cáncer o de pólipos.

Colonoscopia: un colonoscopio es una versión más larga del sigmoidoscopio se usa de la misma manera, pero permite al médico ver el colon en su totalidad (el sigmoidoscopio sólo hace parcialmente). Si se detecta alguna anormalidad, el médico puede tomar una muestra en ese momento para realizar una biopsia.

Análisis de sangre: un recuento sanguíneo determinará si la cantidad de glóbulos rojos es muy baja (anemia). Las personas con cáncer colorrectal a menudo se tornan anémicas debido al sangrado del tumor. Los análisis de sangre también pueden verificar la función hepática, pues el cáncer colorrectal puede propagarse hacia el hígado.

Tecnologías como la tomografía computarizada (CT) o la tomografía por emisión de positrones (PET) son de gran ayuda para los médicos actualmente.

Los cuatro principales tipos de tratamiento son la cirugía, la radioterapia, la quimioterapia y, más recientemente, las terapias dirigidas, llamadas anticuerpos monoclonales.  Los tratamientos pueden combinarse a consideración de los médicos.

Síntomas

Los síntomas del cáncer colorrectal incluyen:

• Cambios en los hábitos de evacuación como diarrea, estreñimiento o reducción del diámetro de las heces fecales por varios días
• Sensación de tener que defecar que no desaparece después de hacerlo
• Sangrado del recto, sangre en las heces fecales (aunque a menudo, las heces lucirán normales)
• Dolor de estómago constante
• Debilidad y cansancio

Si usted presenta  aunque de estas alteraciones acuda con su médico lo antes posible. Cabe aclarar que el presentar estos síntomas no quiere decir que se tenga cáncer, pues hay casos en los que la enfermedad es asintomática.

 

 

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