La Tuberculosis mata a más de cuatro mil personas cada día

México D. F., 24 de Marzo (Redacción LaSalud.com.mx).- Hace unos días, la Organización Mundial de la Salud (OMS) dio a conocer un informe sobre el estado actual de la epidemia de tuberculosis en el mundo. El Informe Mundial sobre el Control de la Tuberculosis reveló que durante el 2005 la tasa de incidencia de la enfermedad se mantuvo estable, a diferencia del 2004, cuando llegó a su punto máximo.

La noticia fue calificada como todo un logro, pues desde 1993, año en que la tuberculosis fue declarada como “emergencia de salud pública”, no se tenían noticias alentadoras. No obstante, este padecimiento sigue siendo responsable de más de cuatro mil fallecimientos diarios en el mundo, según cifras de la ONU. El África Subsahariana y Asia son las regiones que más casos presentan.

Aunque la aparición y propagación de cepas más resistentes de la enfermedad, así como las complicaciones derivadas de la infección en pacientes que viven con VIH/SIDA, significan grandes obstáculos en la lucha contra la tuberculosis; son la falta de diagnósticos y tratamientos oportunos los factores que más inciden en el aumento de casos.  

El Plan Mundial para Detener la Tuberculosis (2006-2015), presentado por la Alianza Alto a la Tuberculosis (iniciativa de la OMS) en enero de 2006, tiene como objetivo reducir a la mitad la prevalencia y la mortalidad de la tuberculosis para 2015, en comparación con los valores de 1990. Mientras tanto, aquí le presentamos una breve explicación sobre el padecimiento.

¿Qué es la tuberculosis?

La tuberculosis (TB, por su abreviatura) es una infección bacteriana contagiosa provocada por el Mycobacterium tuberculosis. Esta enfermedad ataca principalmente a los pulmones, pero puede comprometer a otros órganos, como el cerebro, los riñones o la columna vertebral. Se caracteriza por el desarrollo de granulomas (tumores granulares) en los tejidos infectados. Si no se atiende, puede causar la muerte.

La tuberculosis se puede desarrollar cuando se inhalan pequeñas gotas de saliva que la persona contagiada con la bacteria expulsa al toser o estornudar. No se contagia, sin embargo, por compartir cubiertos, tazas o cigarrillos, ni por contacto con la saliva cuando se besa a alguien.

Por lo general, la infección primaria es asintomática y con frecuencia las personas se recuperan sin evidencia posterior. La tuberculosis pulmonar primaria se desarrolla en pocas personas cuyo sistema inmune no contiene con éxito la infección primaria. En este caso, la enfermedad puede aparecer unas semanas después de la infección o puede permanecer latente por años y reaparecer después de que la infección inicial ha sido contenida.

Existe una diferencia entre las personas que están “infectadas” por la tuberculosis y aquellas que están “enfermas” de tuberculosis. Las personas con la enfermedad están enfermas debido al gran número de gérmenes que se encuentran activos en su cuerpo.
Por otra parte, las personas “infectadas” albergan también a los gérmenes, pero no en cantidad suficiente para desarrollar la enfermedad.

Los niños, adultos mayores y las personas que están inmunocomprometidas, como los infectados con el VIH, quienes han recibido quimioterapia o quienes toman medicamentos antirrechazo como consecuencia de un trasplante, tienen alto riesgo de desarrollar la enfermedad o reactivarla si está latente.

Síntomas y Tratamiento

Es común que las personas con tuberculosis se sientan débiles, pierdan peso inexplicablemente, y presenten fiebre y sudoración nocturna. Si tienen la enfermedad está alojada en los pulmones, es posible que tosan y tengan dolor en el pecho, también puede haber sangre en su tos.

De acuerdo con el Journal of the American Medical Association, el tratamiento adecuado de la tuberculosis suele requerir una tanda de 3 o 4 antibióticos administrados diariamente por un periodo de entre seis y nueve meses. Los síntomas se pueden aliviar en dos o tres semanas. El pronóstico es excelente si la tuberculosis pulmonar se diagnostica a tiempo y se inicia el tratamiento de inmediato.

En el caso de la tuberculosis multirresistente a los fármacos convencionales, el tratamiento requiere antibióticos adicionales y puede prolongarse hasta por dos años. La tuberculosis multirresistente es consecuencia de un tratamiento seguido de forma incorrecta o incompleta.
México D. F., 24 de Marzo (Redacción LaSalud.com.mx).- Hace unos días, la Organización Mundial de la Salud (OMS) dio a conocer un informe sobre el estado actual de la epidemia de tuberculosis en el mundo. El Informe Mundial sobre el Control de la Tuberculosis reveló que durante el 2005 la tasa de incidencia de la enfermedad se mantuvo estable, a diferencia del 2004, cuando llegó a su punto máximo.

La noticia fue calificada como todo un logro, pues desde 1993, año en que la tuberculosis fue declarada como “emergencia de salud pública”, no se tenían noticias alentadoras. No obstante, este padecimiento sigue siendo responsable de más de cuatro mil fallecimientos diarios en el mundo, según cifras de la ONU. El África Subsahariana y Asia son las regiones que más casos presentan.

Aunque la aparición y propagación de cepas más resistentes de la enfermedad, así como las complicaciones derivadas de la infección en pacientes que viven con VIH/SIDA, significan grandes obstáculos en la lucha contra la tuberculosis; son la falta de diagnósticos y tratamientos oportunos los factores que más inciden en el aumento de casos.  

El Plan Mundial para Detener la Tuberculosis (2006-2015), presentado por la Alianza Alto a la Tuberculosis (iniciativa de la OMS) en enero de 2006, tiene como objetivo reducir a la mitad la prevalencia y la mortalidad de la tuberculosis para 2015, en comparación con los valores de 1990. Mientras tanto, aquí le presentamos una breve explicación sobre el padecimiento.

¿Qué es la tuberculosis?

La tuberculosis (TB, por su abreviatura) es una infección bacteriana contagiosa provocada por el Mycobacterium tuberculosis. Esta enfermedad ataca principalmente a los pulmones, pero puede comprometer a otros órganos, como el cerebro, los riñones o la columna vertebral. Se caracteriza por el desarrollo de granulomas (tumores granulares) en los tejidos infectados. Si no se atiende, puede causar la muerte.

La tuberculosis se puede desarrollar cuando se inhalan pequeñas gotas de saliva que la persona contagiada con la bacteria expulsa al toser o estornudar. No se contagia, sin embargo, por compartir cubiertos, tazas o cigarrillos, ni por contacto con la saliva cuando se besa a alguien.

Por lo general, la infección primaria es asintomática y con frecuencia las personas se recuperan sin evidencia posterior. La tuberculosis pulmonar primaria se desarrolla en pocas personas cuyo sistema inmune no contiene con éxito la infección primaria. En este caso, la enfermedad puede aparecer unas semanas después de la infección o puede permanecer latente por años y reaparecer después de que la infección inicial ha sido contenida.

Existe una diferencia entre las personas que están “infectadas” por la tuberculosis y aquellas que están “enfermas” de tuberculosis. Las personas con la enfermedad están enfermas debido al gran número de gérmenes que se encuentran activos en su cuerpo.
Por otra parte, las personas “infectadas” albergan también a los gérmenes, pero no en cantidad suficiente para desarrollar la enfermedad.

Los niños, adultos mayores y las personas que están inmunocomprometidas, como los infectados con el VIH, quienes han recibido quimioterapia o quienes toman medicamentos antirrechazo como consecuencia de un trasplante, tienen alto riesgo de desarrollar la enfermedad o reactivarla si está latente.

Síntomas y Tratamiento

Es común que las personas con tuberculosis se sientan débiles, pierdan peso inexplicablemente, y presenten fiebre y sudoración nocturna. Si tienen la enfermedad está alojada en los pulmones, es posible que tosan y tengan dolor en el pecho, también puede haber sangre en su tos.

De acuerdo con el Journal of the American Medical Association, el tratamiento adecuado de la tuberculosis suele requerir una tanda de 3 o 4 antibióticos administrados diariamente por un periodo de entre seis y nueve meses. Los síntomas se pueden aliviar en dos o tres semanas. El pronóstico es excelente si la tuberculosis pulmonar se diagnostica a tiempo y se inicia el tratamiento de inmediato.

En el caso de la tuberculosis multirresistente a los fármacos convencionales, el tratamiento requiere antibióticos adicionales y puede prolongarse hasta por dos años. La tuberculosis multirresistente es consecuencia de un tratamiento seguido de forma incorrecta o incompleta.

Acerca Redacción

También te puede interesar

La influenza sigue siendo una preocupación de salud pública en México

LaSalud.mx.- La influenza sigue siendo una preocupación de salud pública en México. De acuerdo con …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *